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martes, 24 de diciembre de 2013

Un collarín y el trolleo más grande jamás recibido

El sábado me caí jugando con Trufa. Me di un buen espaldarazo, caí en seco, de golpe, como un tablón, toda mi espalda impactó contra el suelo al mismo tiempo. ¡Una señora hostia en toda regla!. Como me pasó cuando me empotraron contra la puerta al principio al estar en caliente no eres capaz de saber las consecuencias, te duele todo y poco más. Eso sí, el sacro me dolía ya mucho, ya que llevaba toda la semana con un... llamémoslo "lumbago agudo". El viernes me pincharon una ampolla de voltaren, justo antes de hacer de Papá Noel (fue genial, ya lo contaré).

El domingo la cosa fue a peor. El dolor general fue a más, era más intenso y en puntos más concretos fácil de localizar. Tenía todo el trapecio muy tocado, me dolía las costillas del lado izquierdo, un poco el cuello, y el susodicho sacro. Mi miedo era haberme roto alguna costilla: una fisura. Porque ya había pasado por un dolor similar cuando tuve neumonía y me costaba respirar si cogía bastante aire. 

Y llegó el lunes. Prácticamente no podía ni moverme: me costaba andar, mover los brazos, el cuello, respirar... Total que fui al hospital un par de horas y luego a urgencias. No tardaron en pincharme de nuevo voltaren. Me hicieron radiografías de toda la espalda y acabé con un collarín porque tengo una contractura en el cuello, con un nombre muy raro, estoy tan incómodo que por no moverme y estar peor no quiero levantarme a por el parte de urgencias. Tengo que llevarlo de 7-10 días, intentar no hacer movimientos bruscos cuando me lo quite y tomar analgésicos y antiflamatorios durante unos días. Esto es una pesadilla, es como el nudo en la garganta pero externo, es muy muy incómodo. No sé como ponerme para estar bien, entre esto y la espalda voy a pasar unas navidades horribles, pero me sirve de escusa para no quejarme por lo que en realidad no me gustan.
Para la espalda tengo que guardar reposo y seguir el mismo tratamiento que llevaba antes, más voltaren. ¿Pero quién me va a pinchar?. Porque eso no te lo recetan allí.


Llevo durmiendo fatal una época (por lo comentado en la anterior entrada) y con el collarín es aún peor. Hoy en uno de mis despertares he visto que María me seguía en twitter, la chica que estoy llamando como mi ex-pareja, y no solo es eso, es mi ex-amiga, mi ex-guardianadesecretos, mi ex-todo... la he seguido para poder escribirla y mientras la escribía me ha dejado de seguir y me ha dejado a medias. ¿A qué viene este trolleo?. Me dice que no quiere nada conmigo, que no la escriba... me trata como escoria. Y sin embargo ella no para de entrar en mi blog (el anterior, el que habla de más de 4 años de mi vida); por eso lo he cerrado. Y ahora me hace esto. La he escrito por whatsapp y la respuesta ha sido... ninguna. No la entiendo. No sé que quiere de mí. Ojalá lo supiera. Me estoy imaginando que puede ser la gracieta de algún amigo... sino, no lo entiendo. Ella no es así. O sí, necesito hablar con ella para aclararme pero no puedo, es imposible.

sábado, 21 de diciembre de 2013

"Tú no puedes estar enamorado de esta chica"

Y ahora digo... no lo sé. Lo digo ahora y desde que escuché esta frase de la boca de mi médico hará ya por lo menos cinco días. En ese momento respondí que racionalmente no, que se vaya a la mierda, que se ha portado muy mal conmigo. Pero emocionalmente no sé controlar lo que siento aún. Todavía siento cosas y es que ni si quiera pienso en ellas, simplemente surgen, se apoderan de mi cuerpo, y mi mente se bloquea. Casi siempre la sensación es de malestar, me sigo sintiendo mal por ese terrible final. Rara vez las sensaciones que me invaden me hacen sentirme bien, aunque en muy contadas ocasiones me ha pasado.

Y desde entonces... desde que escuché esa frase, las dudas se han apoderado de mí. No tengo la más remota idea de lo que siento, y cada vez que lo pienso detenidamente todo indica que sí sigo enamorado. Soy así, un tonto emocional. Me cuesta mucho dejar de querer, y más cuando ha sido lo más bonito de mi vida. 
Pero todo ha terminado. Y ella no se ha portado bien. ¿No debería haber dejado ya de quererla o de amarla?. ¿Cómo se hace?. 
Son preguntas que nadie me va a contestar; porque solamente yo soy el que debe averiguar las respuesta, tanto a mi estado de enamoramiento o no, a como encontrar las pautas para dejar de estarlo si la respuesta es afirmativa y creo conveniente dejar de estarlo. 
Pero tengo que hacerlas, necesito pensar, y cuando mejor pienso es cuando escribo, aunque ahora me encuentro con la mente y las ideas más nubladas que nunca. Ojalá pudiera encontrar algo a lo que agarrarme, a lo que sujetarme, y estar seguro y a salvo; protegido de todos esos malos momentos y dudas.

Ahora mismo me hallo inmerso en una nube de dudas. Dudas que van más allá, que se acompañan de unas sensaciones físicas no muy molestas pero que al prolongarse tanto en el tiempo, te hacen sentir terriblemente incómodo. Es una mezcla de las famosas mariposas en el estómago, nervios y taquicardias... ¡Ni que estuviera ante mi primera cita!. O la segunda, o la tercera, o la enésima... para eso siempre me pongo nervioso. 

Envidio a la gente que deja de querer de "un día para otro", o quizás no; seguramente nunca hayan llegado a querer a su pareja de verdad, a disfrutar del amor de forma plena. Si así fuera, lo siento por ellos; aunque si no estaban con la pareja adecuada me parece normal.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Las razones del rechazo

Hoy toca vomitar palabras y no alimentos, ni líquidos ni bilis; como me ha dicho Ana, cuando me encuentre mal "quiero que lo escribas, que lo vomites". Y ahora es el momento oportuno; en realidad si lo llevara a rajatabla, me tendría que haber pasado todo el día escribiendo, pero no me funciona el ratón óptico y me niego a usar el táctil del portátil, ¡es un horror!, pero ahora me encuentro demasiado mal y no me queda otra que hacerlo.

No pienso en ella, al menos racionalmente. Pero sigue en mi vida. Son momentos flash, no piensas en ella, pero hay algo que estimula mi cabeza y aparece. Lo estoy llevando más o menos bien, hasta que me dan recaídas como las de ahora. Esas imágenes, recuerdos, o pensar en ella me hacen sentir muy mal. Y la verdad que tenemos tantas cosas en común que es inevitable que no me acuerde ella. Nos gusta la misma música, nos gusta leer, tenemos una forma de ser muy parecida (o al menos eso creía hasta hace poco), nos gustaría viajar... no sé, son muchos pequeños detalles que sin quererlo le tenga presente por momento en mis pensamientos. Aunque sean solo segundos, o a veces ni siquiera eso, pero el malestar me invade, no necesita dos horas de recuerdos para que tenga un gran nudo, presión en el pecho, o taquicardias... vamos, ataques de ansiedad en toda regla.

Así que aquí estoy para hablar de nuevo de lo que me hace daño. Ya que aquí empiezo de cero, tendré que expilicarme de alguna forma, y lo tengo que hacer de una forma con la que no se me pueda encontrar facilmente. Por eso no he dado nombres, ni detalles fáciles. No tiene sentido que abandone un blog (por mí y por ella -que sigue visitando y yo me pregunto ¿por qué?. Si pasa de mí como de la mierda), que me cree uno nuevo para empezar de cero y alejarme de ella y que le ponga en bandeja encontrarme a las primeras de cambio. Por eso creé "Un tonto emocional", porque aparte de serlo, y porque necesitaba un nuevo lugar para desahogarme o contar mis cosas: malas y/o buenas.

La razón de estos últimos 20 días infernales es su rechazo total, y no quererme darme una sola explicación. Tiene todo el derecho del mundo a no dármela, pero por lo menos que me lo diga, no que me tenga como un perrillo faldero esperando a ver si algún día llega y mientras tanto hundiéndome cada día un poco más. Ya asumí hace días que nunca llegará, y si llega lo hace tarde, porque me podía haber evitado tanto dolor...
¿Y cómo se come que una persona te diga que no quiere nada contigo o que le dejes en paz y sin embargo esté entrando un día sí y otro también en tu anterior blog a ver si pones algo?. Eso tiene nombre, aparte del adjetivo de cruel; es el perro del hortelano, ni come ni deja comer. Ni contigo ni sin ti.  Quiero leerte, saber que es de tu vida, pero sin embargo me importa un carajo que sufras y más si es por mí. Así es la situación actual. Va para largo, pero espero que algún día el dolor desaparezca.

Mientras tanto, entre esos recuerdos y pensamientos que me atormertan destaca una pregunta, ¿por qué?. ¿Por qué ese rechazo total?. ¿Por qué la preocupación cero?. Como la comunicación entre nosotros no existe, al menos por su parte, yo la he escrito correos electrónicos en los que solo me ha faltado mandar como archivo adjunto mi corazón hecho pedazos, pero se niega a contestarme. Ni si quiera un mensaje de texto o un whatsapp, estos últimos tuvieron como consecuencia que me bloqueara. Así, que yo me pregunto ¿por qué?, y el no tener nada más que suposiciones hace que me sienta mal. Ya ni siquiera tengo que hacerme la pregunta. El estado de malestar se avalanza sobre mí. Mi parte racional sabe cual es el fondo del problema, y la irracional toma el mando y me toca la moral.

Barajo cuatro respuestas:

A) El ingreso. Todo fue posterior al ingreso, de hecho la última persona con la que hablé que no fueran mis padres fue ella. Y de ella esperaba ver la primera llamada perdida, whatsapp, o mensaje al salir y encender el teléfono. Pero no hubo nada. Y cuando me puse en contacto con ello es cuando me dijo que me alejara, usó otras palabras, pero que vienen a ser lo mismo. Las he citado tantas veces que las quiero sacar de mi cabeza.
Si esta es la razón, es bastante deleznable su forma de pensar. Porque fue un ingreso preventivo, antes de que pudiera perder los nervios y las crisis (que no atques de ansiedad) acabaran en algo peor. Ha sido la mejor decisión de mi vida, sin duda. Sino llego a ingresar no hubiera acabado en hospital de día (ni siquiera hubiera sabido de su existencia), donde me están ayudando un montón.

B) La asfixié con mis problemas. Ojalá no sea esta la causa tampoco. Jamás quise que lo pasara mal. Y si yo le contaba lo que me pasaba era porque era mi pareja y confiaba en ella. Si le sobrepasó, pudo decirme en todo momento que la situación podía con ella y entre los dos buscar otra vía de escape. Pero si no lo hizo es porque no confiaba en mí, o no quería que me sentara mal. Me pondré en el supuesto de que la segunda razón es la correcta. Pero... el problema no es que lo pasara mal estando conmigo, eso debería quedar atrás; el problema es que no entiende que yo estoy mejor, que no me pasa lo mismo que antes, y sobre todo que no somos pareja, la relación es diferente y no implica las mismas situaciones que una relación de pareja.

C) Salida fácil: buscarse un novio de su edad y de su ciudad y olvidarse del chico de la otra punta que le saca 10 años. Da igual las promesas de estar siempre juntos, da igual que nos prometiéramos estar siempre cuando el otro lo pasara mal. Me busco uno que no me de problemas, hago oídos sordos a todo lo bueno que pasé con el otro (yo) y sigo adelante como si nada.

D) A pesar de tener novio aún siente algo por mí, sino no entiendo porque a mí me manda paseo, me dice que no quiere saber nada de mí y sin embargo ella sigue entrando en mi blog, erre que erre. Es que es incomprensible. Pero mirándolo de tal forma, me quiere lejos para que lo que siente por mí no estropee su nueva historia con su novio chico. La verdad es que si así fuera me decepciona y mucho. No puedes empezar con alguien sintiendo aún algo por otra persona; no puedes dejar a esa otra persona en la estacada como si nada...

jueves, 12 de diciembre de 2013

Dos puntos de vista diferentes

Psiquiatra, y psicóloga. Esperaba una conversación similar, pero no pudieron ser más distintas. Mi médico, como digo para referirme a la psiquiatra, que al fin y al cabo es un médico que te proporciona otro tipo de fármacos; me ha visto tan jodido que "hemos" tenido que recurrir a subir la medicación. Es temporal, hasta que se me pase, pero ese temporal ya lleva siendo un mes, y en las dos últimas semanas he empeorado mucho. Tengo miedo a pasarlo mal, a no saber sacarla de mi cabeza.
Tengo experiencia en este sentido, y los precedentes no son buenos. Hasta que la conocí pensaba que ya me había enamorado en el pasado dos veces. Pero no es así, cuando llega el verdadero amor te das cuenta de que lo de antes no fue igual, ni se le parece. Aún así, tarde mucho tiempo en superarlo cuando se acabaron torciendo las cosas. Y en esta ocasión, donde sí ha habido amor, donde la chica sí es la que llevaba esperando tantos años, igual tardo más en superarlo. Pero no debo anticiparme.

Mi médico, me conoce más, y bastante bien. Cada vez que la voy a ver la digo "Aquí viene el pesao". Nuestras opiniones son bastante similares. Lo que ha hecho está mal. Ella dice que es una falta de educación, que tiene todo el derecho del mundo a no darme explicaciones, pero al menos, que me diga que no me las va a dar. De la falta de educación ya pasamos a algunos descalificativos. Pequeños, pero sinceros, ella es así de directa. Mi yo racional está de acuerdo, pero a mi yo emocional es al que le cuesta aceptarlo.

Por eso quería hablar con la psicóloga. Ella no conocía esta parte de mi historia. Y cuando estuvimos hablando sobre inteligencia emocional (de lo que ya hablaré en otra entrada) en uno de sus talleres (justo antes de hablar), discrepamos; yo entendía el razonamiento pero llevaba la forma de actuación a mi caso y veía que no era posible. Cuando hablamos y le expliqué por lo que estaba pasando me dijo que ahí tenía razón. Que lo mío es una pérdida, y que por decirlo de alguna forma estoy de duelo. Y que lo único que lo va a curar es el tiempo, que aprenda a sufrir, y que utilice mecanismos para no pensar en ella y sobre todo para cuando me empiece a encontrar mal. Pero es difícil, porque es una sensación que se abalanza sobre mí sin un pensamiento previo; es como si se tiraran encima tuyo 10 personas de golpe. No te los puedes quitar de encima. No lo piensas, está en tu subconsciente y simplemente actúa por algún motivo que no comprendo.

Estos días están siendo difíciles. Apenas como (he perdido 4,5 kilos la semana del puente), apenas duermo, tengo muchos ataques de ansiedad, el sempiterno nudo en la garganta, vómitos, lloro... pero aunque sea muy poquito cada día me encuentro una migaja mejor.

Resumiendo, tiene que salir de mi vida, porque no se ha portado bien conmigo, porque este final no es nada justo, carece de valores y principios. Ahí pensamos todos igual. Pero el que lo va a sufrir y tiene que aprender a superarlo por sí solo soy yo.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Entre ataques de ansiedad y recuerdos

No consigo lograr un estado de equilibrio. De repente me aprieta la ansiedad, de repente me entra la tristeza; ninguna de las dos cosas me dan tregua. Se alternan para machacarme, para patear mi cabeza y mi cuerpo. Y no sabes controlarlo, ¿cómo se hace frente a un enemigo que no es corpóreo?, ¿Qué es mental?. Y lo de mental en parte, porque no ataca a mi parte racional, ataca a mi subconsciente, algo que no puedo controlar. El malestar directamente se apodera de ti, ¿Cómo luchas frente a eso?.
Porque salvo en momentos de agobio máximo no le doy vueltas a la cabeza. Me encuentro mal y punto. Trato de aguantarlo, pero va por fases de intensidad variable, que no puedo prever ni cuando me dan puedo controlar.

Si me acuerdo de ella, sí me siento realmente mal. Mi cabeza me dice que con su comportamiento tan rastrero estaba totalmente equivocado, que me he entregado en cuerpo y alma a la persona equivocada. Pero si estoy tan certero de eso, ¿Por qué me duele?. Es lo que no entiendo.
Ella lo tiene fácil, tan solo tiene que ponerse en contacto conmigo y explicarme porque ha tomado esa postura, ni siquiera tengo que estar de acuerdo, ni la intentaría convencer de que está equivocada. Pero no, no hace nada. Sabe que sufro, pero que me joda, esa es su postura. Pues muy bien. Cuando con solo darme su versión me evitaría todo este sufrimiento. Pero no, no lo hace. ¿Se avergüenza de algo?. ¿Tiene algo que ocultar?. ¿Simplemente es miedo y cobardía?. ¿O falta de interés, compasión y sentimientos por mí?.

Esto es lo que me atormenta. Que ella tiene la solución y no hace nada. Es como tener la vacuna para una gran enfermedad y negarse a darla y no dar el motivo.

Me siento mal. Tan mal, que creo que esto es lo peor que escribo en mucho tiempo. No soy capaz de expresar con palabras mi malestar. Pensaba que escribir me vendría bien pero me estoy poniendo más nervioso.

Fin.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Un tOnto emocional...

... un tAnto emocional, demasiado. Así soy yo; soy capaz de ayudar y arreglar los problemas del resto (si están a mi alcance claro, y sino hago todo lo que puedo en el intento), pero desde hace años soy incapaz de arreglar y gestionar las emocionesd y sentimientos que generan los míos; que no son pocos, y cada vez se han hecho más grandes.

Soy un chico sin suerte, como otros tantos, al que le ha tocado vivir durante muchos años una situación bastante desagradable que ha tenido sus consecuencias en algunas patologías: trastorno del sueño, ansiedad y depresión. La primera está actualmente bien encaminada. La segunda controlada por la medicación, salvo en momentos puntuales de tensión máxima. Y la tercera hasta hace un par de semanas estaba extinguida, pero ha vuelto a aparecer con fuerza, especialmente estos dos últimos días.

¿Qué ha pasado?. He perdido a la chica de mi vida. No la he perdido estos días, pero en ellos es en los que he perdido la esperanza de forma absoluta. He intentado de todas las formas posibles que me diera una oportunidad para conocerme desde cero, bajándome los pantalones por lo que siento, porque ella me hizo mucho más daño a mí que yo a ella, pero eso no me importa, la quería en mi vida: como conocida, como amiga, como pareja... Pero ella me muestra un rechazo absoluto. Aún sabiendo que me encuentro mal por esto, que me afecta en demasía, no muestra el más mínimo afecto ni compasión por mí. Simplemente me deja sufrir, mientras ella continúa con su vida. No está obligada a nada, ¿pero dónde quedó su humanidad?. ¿Dónde quedó lo que tanto sintió por mí?. No hay indicios de una cosa ni de la otra; ni indicios, ni restos... 

A mí solo me queda pasarlo mal. Llevo todo el día en la cama llorando y sin probar comida. Ojalá pudiera desaparecer. Ni siquiera me duele que tenga pareja, es algo que ya sospechaba desde hace tiempo, y que seguramente haya influido en su hacer tan cobarde y vil, en una omisión tan absoluta. Porque no soy un desconocido para ella, podía haberme explicado las cosas, en vez de ignorarme y dejar que literalmente me pudra. He pasado por muchas cosas, pero esto es lo peor que he sufrido (y sufriré) sin duda alguna. Perderla. Porque sé que no voy a encontrar a nadie como ella.

Y choca mucho, que describa su comportamiento y a la vez me muestre tan enamorado. Debería decir, "pero si se comporta así, ¿dónde está la chica que dices que es perfecta?". Eso es lo que debería decir, pero me siento de otra forma, y ante mis sentimientos no puedo hacer nada. Por eso, soy un tonto emocional.

Y aquí estoy, creando un blog nuevo, dejando atrás con mucho dolor mi viejo diario online que me ha acompañado durante tantos años y que me ha servido para gritarle todos mis problemas a la nada. Aquí estoy, sin decir nombres, sin dar datos, huyendo, no queriendo ser identificado, y esperando encontrarme mejor, y porque no, ayuda.