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jueves, 12 de diciembre de 2013

Dos puntos de vista diferentes

Psiquiatra, y psicóloga. Esperaba una conversación similar, pero no pudieron ser más distintas. Mi médico, como digo para referirme a la psiquiatra, que al fin y al cabo es un médico que te proporciona otro tipo de fármacos; me ha visto tan jodido que "hemos" tenido que recurrir a subir la medicación. Es temporal, hasta que se me pase, pero ese temporal ya lleva siendo un mes, y en las dos últimas semanas he empeorado mucho. Tengo miedo a pasarlo mal, a no saber sacarla de mi cabeza.
Tengo experiencia en este sentido, y los precedentes no son buenos. Hasta que la conocí pensaba que ya me había enamorado en el pasado dos veces. Pero no es así, cuando llega el verdadero amor te das cuenta de que lo de antes no fue igual, ni se le parece. Aún así, tarde mucho tiempo en superarlo cuando se acabaron torciendo las cosas. Y en esta ocasión, donde sí ha habido amor, donde la chica sí es la que llevaba esperando tantos años, igual tardo más en superarlo. Pero no debo anticiparme.

Mi médico, me conoce más, y bastante bien. Cada vez que la voy a ver la digo "Aquí viene el pesao". Nuestras opiniones son bastante similares. Lo que ha hecho está mal. Ella dice que es una falta de educación, que tiene todo el derecho del mundo a no darme explicaciones, pero al menos, que me diga que no me las va a dar. De la falta de educación ya pasamos a algunos descalificativos. Pequeños, pero sinceros, ella es así de directa. Mi yo racional está de acuerdo, pero a mi yo emocional es al que le cuesta aceptarlo.

Por eso quería hablar con la psicóloga. Ella no conocía esta parte de mi historia. Y cuando estuvimos hablando sobre inteligencia emocional (de lo que ya hablaré en otra entrada) en uno de sus talleres (justo antes de hablar), discrepamos; yo entendía el razonamiento pero llevaba la forma de actuación a mi caso y veía que no era posible. Cuando hablamos y le expliqué por lo que estaba pasando me dijo que ahí tenía razón. Que lo mío es una pérdida, y que por decirlo de alguna forma estoy de duelo. Y que lo único que lo va a curar es el tiempo, que aprenda a sufrir, y que utilice mecanismos para no pensar en ella y sobre todo para cuando me empiece a encontrar mal. Pero es difícil, porque es una sensación que se abalanza sobre mí sin un pensamiento previo; es como si se tiraran encima tuyo 10 personas de golpe. No te los puedes quitar de encima. No lo piensas, está en tu subconsciente y simplemente actúa por algún motivo que no comprendo.

Estos días están siendo difíciles. Apenas como (he perdido 4,5 kilos la semana del puente), apenas duermo, tengo muchos ataques de ansiedad, el sempiterno nudo en la garganta, vómitos, lloro... pero aunque sea muy poquito cada día me encuentro una migaja mejor.

Resumiendo, tiene que salir de mi vida, porque no se ha portado bien conmigo, porque este final no es nada justo, carece de valores y principios. Ahí pensamos todos igual. Pero el que lo va a sufrir y tiene que aprender a superarlo por sí solo soy yo.

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