Y a veces te arriesgas, y lo pierdes todo también; lo que tenías, y lo que no tenías. Estoy hablando del amor, cuando lo das todo por alguien y un día te encuentras con el rechazo absoluto; te vienes abajo, dejas de ser lo que eras y pierdes muchos sueños e ilusiones.
Y en esa fase me encuentro yo ahora. Me siento como un perdedor, porque perdí lo que llevaba tiempo esperando durante toda la vida, LA CHICA. Y al perderla a ella también perdí gran parte de mí: mi forma de ser ha cambiado, todos los sueños que tenía han desaparecido o mutado a cosas ínfimas, he perdido la esperanza y la ilusión en casi todo...
Quizás he sintetizado demasiado, y no solo es por perderla, sino también por las formas, por el proceso tan desgastador, por el triste final... Es un cúmulo de circunstancias que no se las deseo a nadie.
Lo único que saco en claro, es que tendré que seguir arriesgándome, aunque lo diga ahora cuando no tengo oportunidad porque nadie me llama la atención. Seguramente cuando llegue ese día, si es que llega, estaré muerto de miedo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario