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miércoles, 8 de enero de 2014

Todo puede empeorar...

Con collarín, la espalda mal, María rondando por mi cabeza... ¿Qué más me podía pasar?. Una infección respiratoria. ¡Toma ya!. Yo creo que los nervios me bajan mucho las defensas, solo es un suponer, porque ni lo han mirado ni yo lo puedo mirar...
El caso es que de una semana he tenido que ir a Urgencias (aquí son Tardancias)  cuatro días, uno de ellos dos veces porque se me freía la cabeza con 40º de fiebre. Al final acabé ingresado otros cuatro días. Del día 29/30 al día 2. Pasé allí el año nuevo. Algo que nunca me imaginaría.

Lo pase mal, muy mal, porque no me tocó sitio en la planta de Neumología, sino en la de trauma. Y escuchar y ver a gente dolorida para alguien tan aprensivo como yo, es duro. Aún se me revuelve el estómago al recordarlo; sus gritos de dolor, ver sus operaciones, escuchar en que han consistido etc etc... Para una persona como yo, vivir todo eso fue un calvario.

Me dieron en alta, y desde entonces no he parado de vomitar. Me paso el día sudando y de un lado para otro porque no me puedo tumbar ni sentarme: el costalazo en la espalda y la lesión del cuello me están pasando factura. Porque mejoro poquito a poquito, hoy por ejemplo he vomitado pocas veces en comparación con los demás días; pero a medida que mejoro de una cosa, salen a la luz los golpes que me di unos días antes. Pasado mañana voy al fisio, pagaría todo lo que tengo porque fuera ahora mismo. Lo necesito, el cuello no me deja dormir, y el sacro... que voy a decir del sacro... pero no quiero pensar en él, porque justo un compañero se rompió la pelvis, no tiene nada que ver, pero hace que me acuerde, y me lleve un mal rato. Mis 10 o 15 sesiones de rehabilitación no me las quita nadie, eso para el cuello, para la espalda ya se verá... Ahí van destinados mis reyes, y otra gran parte que me tocará poner :S Aunque mientras sea por salud no me importa.

También es duro en el aspecto mental; mi madre me está dando mucha caña, demasiada; y me tiene desquiciado. Y para colmo, me sigo acordando de María. No lo entiendo. Porque ella no sufre por mí nada, parece incluso lo contrario, le da igual. ¿Y si me muero?. Que me he plantado dos veces en urgencias después de haber recibido tratamiento una primera vez con casi 40 de fiebre. Que me han tenido en bolas, lleno de vías y con paños húmedos. ¿La importaría acaso?. Parece que no.

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